Cómo pasar al Calzado Barefoot en adultos: Transición segura para mamás
Transición al Calzado Barefoot: Cómo recuperar la salud de tus pies sin lesiones
Pasamos años comprimiendo nuestros pies en zapatos estrechos y con tacón, lo que debilita nuestra base. Si has decidido pasarte al calzado barefoot después de ver los beneficios en tus hijos, ¡felicidades! Pero cuidado: tus pies necesitan un “entrenamiento” previo. Aquí te enseñamos cómo hacerlo de forma inventiva y segura.
¿Por qué los adultos necesitamos una transición gradual?
Nuestros tendones (especialmente el de Aquiles) y la fascia plantar se han acortado tras décadas de calzado convencional. Cambiar de un día para otro a una suela plana puede causar sobrecargas.
Pasos para una transición exitosa
- Empieza en casa: Pasa más tiempo descalza o con calcetines antideslizantes.
- Ejercicios de movilidad: Dedica 5 minutos a “despertar” tus pies (recoger una toalla con los dedos, usar pelotas de masaje).
- Uso progresivo: Empieza usando tus zapatos barefoot 1 hora al día en terrenos llanos y aumenta el tiempo semanalmente.
- Escucha a tu cuerpo: Si hay dolor punzante, detente. La adaptación puede tomar de 3 a 6 meses.
Beneficios de usar Barefoot en el día a día de mamá
- Adiós al dolor de espalda: Al alinear el talón con el resto del pie, la pelvis recupera su posición natural.
- Mayor energía: Un pie funcional absorbe mejor el impacto, cansándote menos durante el día.

